martes, 6 de mayo de 2008

ORIGEN DE ALGUNOS DICHOS POPULARES


DAR LA TABARRA                                         


       Modismo que, según el Diccionario de la Real Academia, significa "molestia causada por  algo molesto e insistente". Hace alusión a la tabarra o tábano (también mosca cojonera), un insecto, de dos a tres cm. de longitud y de color pardo oscuro, cuya picadura causa un intenso dolor.

ECHAR UN POLVO             


       En la actualidad, es un modismo que equivale a copular. Originalmente, la frase se usaba como sinónimo de consumir rapé (polvo de tabaco). Éste polvo, también conocido como polvo de Sevilla, se puso de moda entre caballeros y nobles y en las reuniones sociales, se retiraban a una habitación especial a echar un polvo, es decir, a fumar.

       La moderna acepción sexual tiene su origen en una interpretación libre del capítulo 3 del Génesis, que dice lo siguiente: "Con el sudor de tu frente comerás pan hasta que tornes al suelo, pues de él fuiste tomado ya que eres polvo y tornarás al polvo". El saber popular hizo el resto: si los humanos procedemos del coito, entonces " del polvo vienes ...........


JUVENTUD, DIVINO TESORO      

            


        Esta frase de sentido nostálgico hacia la juventud perdida fue tomada por el saber popular de un verso del poema Canción de otoño en primavera, incluido en el libro Cantos de la vida y esperanza (1905), del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-!916). El verso se competa así:     

                      Juventud, divino tesoro,
                     Ya te vas para no volver.
                     Cuando quiero llorar, no lloro... 
                     y a veces lloro sin querer.

HACERSE EL LONGUIS                                                                     

      Sinónimo de hacerse el distraído o el remolón, la palabra longuis es una voz coloquial, que proviene de longuiso, que a su vez proviene del latín liongus, que significa apartado, lejano. Antiguamente se aplicó al hombre cobarde que escurría el bulto, para de esta manera desentenderse de un compromiso u obligación.


SER LA CUENTA DE LA LECHERA      

           

     Frase que se usa para "mofarse" de las personas que se hacen ilusiones exageradas , y sueñan con negocios fantásticos o improbables. Hace referencia a la fabula II del libro segundo de las Fábulas en verso castellano, de Félix María de Samariego (1745-1801), que recrea otra titulada La lechera y el cántaro de leche, del francés Jean de La Fontaine. 

La fábula de Samariego dice así:

        "Llevaba en la cabeza una lechera el cántaro al mercado .......

         Marchaba sola la infeliz lechera, y decía para sí de esta manera:

            -Esta leche vendida, en limpio me dará tanto dinero, y con esta partida, un canasto    de huevos comprar quiero, para sacar cien pollos, que al estío me rodeen cantando el pío, pío.."

    Continuando su razonamiento, se imagina que con el dinero de los pollos compra un lechón, lo engorda y con el dinero de su venta adquiere una vaca y un ternero..

    Pero el infortunio hizo el resto.

    Cuenta el poema:

       "Con este pensamiento, enajenada brinca, de manera que a su salto violento el cántaro cayó. ¡Pobre lechera! ¡Qué compasión! ¡Adiós leche, dinero, huevos, pollo, lechón, vaca y ternero!

        ¡Oh, loca fantasía, que palabras fabricas en el viento!

         Modera tu alegría, no sea que saltando de contento, al comtenplar tu mudanza quiebre tu cantarillo la esperanza".


COMER EL COCO                                                                              

      El origen de esta frase, se remonta al siglo XVII y significa ocupar insistentemente el pensamiento de alguien con ideas ajenas, induciéndole a hacer cosas que de otro modo no haría.

      Coco era y sigue siendo un forma coloquial de referirse a la cabeza humana, que alude en primera instancia a los frutos del cocotero, aunque en realidad hace referencia al fantasma con el que los portugueses solían asustar a los niños. Los primeros europeos en probar y ver el fruto del cocotero fueron los integrantes de la expedición de Vasco de Gama en  el siglo XVI . Como la cascara les recordó al horrendo fantasma de tradición portuguesa decidieron llamarle coco en su recuerdo. La lengua castellana, ha conservado esos tres mismos significados para la palabra coco.

HACER PUCHEROS                                                 

      Figuradamente, un pucheros es, según el Diccionario, "el gesto que precede al llanto", mientras que hacer pucheros  es sinónimo de lloriquear un niño (generalmente para llamar la atención). Su origen se remonta a una carantoña muy común el la antigua Roma. Entre los romanos era costumbre al besar a un niño, cogerle por las dos orejas como el que sujeta un puchero por las asas. Obviamente este gesto desataba en no pocas ocasiones el llanto del receptor, por lo cual se decía que hacía pucheros.


ESTAR EN BOLAS          


      Algunos autores creen que puede provenir de  la palabra bola, que en Germania significaba mercado público o feria. De ser esto cierto, la expresión estar en bolas habría significado originalmente exponerse desnudo públicamente, como exhibiéndote en una feria.

      Actualmente hace una alusión eufemística a los testículos.


¡MENOS LOBOS!                                                      

       Expresión popular, que se utiliza para tachar de exagerado lo que alguien dice, alude al tío Pinto, un guardés andaluz aficionado a la caza. En cierta ocasión, Pinto contó que había visto en la finca que vigilaba una manada de cien lobos. Indignados por la inverosimilitud de aquel relato, los que escuchaban le atajaron diciéndole: "¡Menos lobos, tío Pinto!". Éste para no dejar de ser el centro de atención, fue rebajando la cifra de lobos, hasta reconocer que lo que había visto era de cola de un animal que bien podía pertenecer a uno de estos animales.

     Otra versión de esta frase hecha es: ¡MENOS LOBOS, CAPERUCITA!, que alude al popular cuento.


AGUA VA!                  

      Antes de hubiera retretes en las casa, las agua sucias y demás inmundicias se solían arrojar por los balcones y ventanas a la calle. A fin de advertir a los transeúntes, para que se apartaran de prisa en busca de lugar seguro, se gritaba ¡Agua va!.

      Antonio Flores, en su obra Ayer, hoy y mañana (1892), comenta los peligros que por esta costumbre sufrían los serenos de Madrid: "Un solo grito era, hasta la media noche, el compañero del sereno en aquella oscura soledad, y hasta que oía el último grito estaba el vigilante con el mayor desasosiego, sin atreverse a descansar en ningún lugar, especialmente debajo de los balcones .................."


¡QUE TE DEN MORCILLA!                                                                         

      Expresión figurada, que indica desprecio o mala voluntad hacia alguien.

      En tiempos pasados cuando la rabia (hidrofobia) era frecuente en pueblos y ciudades de España, para prevenir la epidemia, las autoridades ordenaban dar muerte a los canes callejeros mediante la colocación en las calles de morcillas con estricnina, un potente veneno que aún hoy se utiliza para dar muerte a las alimañas.

      ¡Que te den morcilla! equivalía a desear, al menos de modo figurado, que la persona a la que iba dirigida la frase muriera como un perro rabioso.


                                                                                                    Continuara ...

6 comentarios:

  1. Hola bonita, de lo más interesnte, yo siempre decía "del polvo vienes, y a él volverás siempre que puedas", pero ver de donde viene da un poquito más de respeto. Pero seguiremos volviendo...
    Me ha gustado lo de la mosca cojonera, no sabía que era un tábano, siempre pensé en las moscas cojoneras del verano, esas que no se van de encima de  la ensalada ni con un abanico, y claro no te atreves a aplastar,
    Creo que tu entrada me ha puesto un poco cachonda mental,
    Besicos

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  2. Sí que duele, sí, la picadura del tábano, las he sufrido en mis carnes cada verano durante trece años, y de verdad que es cojonera, pues tiene habilidad para atacar cuando estás con ambas manos ocupadas, y no sólo no puedes espantarlo, sino que ni siquiera puedes aliviarte rascándote. Lo del polvo no lo sabía, me parecía demasiado evidente el eufemismo del consabido "polvo eres...", y mira, resulta que viene de ahí. Y digo yo, entonces, la alergia al polvo, es miedo a morir, o disfunción sexual? Jajaja!!! Un beso.

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  3. uy!! me encantan estas cosas, me parece muy interesante ver como  van cambiando las palabras.
    besitos

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  4. [CUERPO DE MUJER; RÍO DE ORO] 
    F. DE QUEVEDO
    Cuerpo de la mujer, río de oro donde, hundidos los brazos, recibimos un relámpago azul, unos racimos de luz rasgada en un frondor de oro.
    Cuerpo de la mujer o mar de oro donde, amando las manos, no sabemos, si los senos son olas, si son remos los brazos, si son alas solas de oro...
    Cuerpo de la mujer, fuente de llanto donde, después de tanta luz, de tanto tacto sutil, de Tántalo es la pena.
    Suena la soledad de Dios. Sentimos la soledad de dos. Y una cadena que no suena, ancla en Dios almas y limos..
    Hola amiga que tal.  Por aqui estoy haciendote una visita, te dejo esta poesía y deseo que te guste.
    Te deseo una feliz semana.  Un saludo.

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  5. hOLA lUYCHE : CADA DÍA SE APRENDE ALGO NUEVO.
      iGNORABA TRES DE ELLOS, ME VIENEN MUY BIÉN.
      SIEMPRE APORTANDO COSAS INTERESANTES! 
      uN BESOTE DE ANA

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  6. ¡qué curiosas algunas cosas! además que no se hubiera deducido para nada, me ha encantado lo de los pucheros, normal que lloraran, pero qué burricos que eran esos romanos. ( y algunos más actuales...)
    Besicos

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