miércoles, 16 de julio de 2008

Trás la ventana


Dos hombres, seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación en el hospital. A uno de ellos se le permitía estar sentado una hora todas las tardes. Su cama daba a la única ventana de la habitación.

Todas las tardes el hombre que se podía sentar junto a la ventana, se pasaba el rato describiendo a su compañero lo qué veía por ella. El hombre que estaba postrado en la cama, solo vivía para esos momentos, donde su mundo se expandía por del mundo exterior.

La ventana daba a un parque con un bonito lago. Patos y cisnes jugaban en el agua mientras los niños capitaneaban sus barcos teledirigidos. Jóvenes amantes andaban cogidos de la mano entre flores de cada color del arco iris. Grandes y ancestros árboles embellecían el paisaje, y una fina línea del cielo sobre la ciudad se podía ver en la lejanía.

Mientras el hombre de la ventana describía todo esto con exquisito detalle, el hombre al otro lado de la habitación cerraba sus ojos e imaginaba la pictórica escena.

Una mañana, la enfermera entró y se encontró cuerpo sin vida del hombre del lado de la ventana, el cual había muerto tranquilamente mientras dormía. Se puso muy triste y llamó al doctor para que se llevaran el cuerpo. Tan pronto como consideró apropiado, el otro hombre preguntó si se podía trasladar al lado de la ventana. La enfermera aceptó gustosamente, y después de asegurarse de que el hombre estaba cómodo, le dejó solo.

Lenta y dolorosamente, se apoyó sobre un codo para echar su primer vistazo fuera. Finalmente tendría la posibilidad de verlo todo con sus propios ojos.

Se retorció lentamente para mirar, y entonces vio que la ventana daba un enorme muro blanco... y se dio cuenta de la suerte que había tenido de compartir su habitación con una persona que a la vez que soñaba... compartía sus sueños llenos de belleza y felicidad.       
                                                                                               
                          

                         
                               FELIZ MIÉRCOLES 

6 comentarios:

  1. Precioso relato; no hay nada como soñar, nada ni nadie puede impedirnos imaginar la belleza donde solo hay vacío. Un beso,guapa.

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  2. Que bonito, madre mia que me emocionan a mi estos relatos.
    Espero que tu sepas ver en muros blancos cosas de colores (jijijiji, yo no, tengo poca imaginación jamia)
    un besito y feliz miercoles

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  3. Preciosa historia , de esas que te llenan los ojitos de pensar , es que la vida
     es bella por donde la miremos , apreciar las cosas buenas y compartirlas con los demas deberia ser nuestro lema ...
     un abrazo amiga y gracias por estar siempre !!!! sos un solcito , Normis

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  4. Un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. (Grafitti callejero)

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  5. eeehhhh, no creas que te vas a librar de mi, yo estaré por aquí, leyendo siempre... Esta historia ya lo conocía, no recuerdo bien como, creo que me enviaron un correo, lo cierto es que me encantó, me emocionó muchísimo cuando la leí, como me ha vuelto a emocionar ahora... Un abrazo gigante, nos seguimos leyendo...

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  6. Hay!! Qué cuento tan entrañable.
    Dá gusto conocer a gente así de generosa.
    Me ha encantado, hasta me ha hecho sonreir esta historia triste.
     
    Un besete

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